Sicilia – París

Cuando preparamos un viaje sabemos que vamos a encontrarnos con sorpresas que siempre esperamos que sean buenas. Sin embargo las malas también están por ahí dando vueltas y podría ocurrir que el alojamiento con esas fotos alucinantes que viste al momento de contratarlo esté muy lejano a la realidad o que esa excursión tan ansiada no resultara como lo esperabas. Cosas que suceden a la hora de viajar.

Ahora bien, imaginate que llegás a tu destino (en nuestro caso fue Palermo en Sicilia) y te das cuenta que tus valijas decidieron no acompañarte y tomaron otro camino; una situación que crees que nunca te podría pasar hasta que un día te pasa 😦 . Este artículo tiene que ver con la cantidad de trámites y el estrés que implicó convencerlas de que volvieran a viajar con nosotros.

Al ver que las valijas no estaban en la cinta de equipaje en el aeropuerto sentí una mezcla de frustración, desconcierto e incredulidad. Y aunque parezca exagerado también algo de desamparo por no tener ninguna de mis pertenencias.

¿Quién no fantaseó alguna vez con irse de viaje sin nada y comprar todo lo que necesitaba al llegar a su destino? Como fantasía es perfecta, pero no es recomendable para la realidad. La cantidad de tiempo que perdimos de compras en lugar de estar paseando fue inmensa, y para peor no somos de los que disfrutamos de ir al shopping 😦 . Tuvimos que comprar TODO porque nunca habíamos considerado la posibilidad de que la valija empacada a conciencia para un mes de viaje podría separarse de nosotros. Siempre hay una primera vez para todo.

La valija de Barnaby estuvo de recorrida por varios aeropuertos italianos por 3 semanas, la mía fue más discreta y volvió a los 4 días. Mi recomendación es que si despachas equipaje contrates un seguro. Al menos tuvimos la devolución del dinero por esa ropa y artículos de higiene que tuvimos que comprar.

Otra recomendación es que tengas suficiente tiempo si tu viaje tiene conexiones; el lio empezó por las dos horas de retraso de British Airways desde Portland a Londres.

Algo más, siempre quedate con el plan que propone la aerolínea y por más cansado que estés busca tu valija y despachala nuevamente. Parte de nuestro error fue no buscarlas porque estábamos cansados y en la otra punta del aeropuerto a las 5 de la tarde pensando que a las 4 de la mañana del día siguiente debíamos volver a entregarlas. Gran error confiar en la sonrisa del empleado de BA.

Recuperar nuestras valijas no fue una tarea fácil, te diría que fue muy irritante. En primer lugar el reclamo no es hacia la aerolínea que contrataste sino a la última que se encargó tu equipaje y es así como conocimos a Vueling, una aerolínea low cost con el avioncito amarillo de la foto.

Si buscas teléfonos de reclamos de equipaje de las aerolíneas la lista es interminable, pero hay un detalle: esos teléfonos no comunican a ningún lado.

La situación con los mails no es muy distinta porque pareciera que nadie los lee ¿quizás van directamente van a la casilla de spam 🤔? Este es uno de los grandes misterios de la vida. También existen formularios donde cargas una gran cantidad de datos pero nadie contesta. ¿Realmente vivimos en la era de la comunicación?

Con tanta incertidumbre no fácil sentirse equilibrada pero al tercer día recibimos un mensaje de texto que nos devolvió la alegría: las valijas serían enviadas por un courier donde les indicáramos. En ese momento estábamos en Cefalú, Sicilia y les dimos las coordenadas. La emoción fue pasajera porque cuando miramos un poco más nos dimos cuenta que esa compañía no trabajaba los fines de semana y además no teníamos idea de los tiempos para las entregas.

Entonces tomamos la decisión de ir al aeropuerto de Palermo. Llegamos a la ventanilla de equipajes perdidos cinco minutos antes que la gente se fuera a almorzar. Imaginate que esto no fue del agrado de los empleados que se mostraron irritables, molestos e impacientes, esta última una característica muy siciliana. Debido a la insistencia argento-italiana de mi parte (yo también puedo ser muy impaciente 🙂 ) volvieron a revisar el lugar y Voila! allí estaba mi valija, pero no la de Barnaby. Con muy malos modos me dieron un papel para firmar, nunca me pidieron el pasaporte, pasaron la valija por una puertita y cerraron la cortina de la ventanilla de forma ruidosa mostrándome lo enojados que estaban.

Dos días después volvimos al aeropuerto de Palermo en busca de la valija de viajera. Cuando le dije a Michele, el empleado que nos atendió, que teníamos un problema y se persignó de manera teatral tuve fe en que la encontraríamos. Tanto él como Leonardo buscaron y buscaron pero la valija de Barnaby no quería dejarse encontrar. Nos pidieron nuestros datos y quedaron en comunicarse apenas tuvieran noticias, nos aseguraron que la iban a encontrar. Y fueron tan convincentes que les creímos.

Continuamos nuestro viaje y una semana después de este episodio a punto de salir hacia Avignon, en Francia nos avisaron que la valija estaba en el aeropuerto de Palermo 🙂

Como íbamos a estar los siguientes días en un crucero sin una dirección fija, les pedimos que enviaran la valija al hotel donde estaríamos en París. Tuvimos una sensación de alivio aunque por las dudas, cuando pasamos en una excursión por Vogüél, le pedimos a San Antonio de Padua si podía darnos una mano, aclarándole que no éramos creyentes, porque nos imaginamos la cantidad de trabajo que tiene este pobre santo con tantos objetos perdidos en el mundo 🙂

Vogüél

Nuestro sueño era llegar al hotel en París y que nuestra valija estuviera esperándonos en la habitación lista para contarnos sus aventuras 😉 . Pero las cosas, como podrás imaginarte, no pasaron de esa manera. Llegamos al hotel y no había noticias del equipaje.

Durante la madrugada recibimos un mail diciendo que la valija estaba en la terminal 3 del aeropuerto Charles De Gaulle. Los nuevos intentos de comunicación fueron fallidos así que con Barnaby decidimos ir a buscarla.

Nos sorprendimos que al llegar a la terminal indicada no hubiera ninguna ventanilla de atención al público ni para equipajes, ni para nada. Un sudor frío nos recorrió el cuerpo a pesar de lo acalorados que estábamos.

Y de pronto vimos una empleada del aeropuerto, me acerqué y en un francés de pocas palabras y muy mal pronunciado balbuceé bagage perdu. Y para mi sorpresa lo entendió sin que tuviera que repetirlo 🙂 . Nos llevó por las puertas de salida y llegamos a la ventanilla de Vueling de reclamos de equipaje y allí estaba la valija viajera con una patita rota de tanto andar de recorrida por el mundo.

La alegría de encontrar la valijas con todo su contenido intacto fue enorme y nuestro nuevo desafío fue continuar el viaje por Europa con cuatro valijas, algo nada fácil, toda una aventura 😅

Una respuesta a “Sobre perder y encontrar tus valijas”

  1. […] situación nos generó un estrés tan grande (si te interesa saber qué pasó podes leerlo acá https://vicroart.com/2023/08/16/sobre-perder-y-encontrar-tus-valijas/) que muchas de las experiencias en Palermo las viví como en una nube compuesta por enojo, […]

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