En mi casa en Washougal cuando parecía que no volveríamos a la normalidad 12 de noviembre 2020

Desde hace varios años tengo la costumbre de mirar hacia arriba. No importa si estoy caminando por el barrio, viajando por otro país o simplemente saliendo de mi casa. Hay algo en los cielos y especialmente en las nubes que siempre me llama la atención. Sin darme cuenta empecé a sacar fotos. Primero fueron imágenes sueltas; después descubrí que, en cada viaje, volvía con una gran cantidad de fotos donde los cielos eran los protagonistas. Algunos anunciaban tormenta, otros parecían pintados a mano. Todos tenían algo que me había conmovido y siguieron haciéndolo al volver a mirar la foto.

La pandemia le dio forma a esa costumbre. En 2021 imprimí algunas de esas fotos y las envié por correo a amigas y amigos que viven en distintos lugares del mundo. Fue una forma de acortar distancias cuando todavía no podíamos encontrarnos.

Empecé a prestar atención y descubrí que muchas de las personas con las que comparto intereses también fotografían cielos. Guardan un instante. Una luz. Un viaje. Una despedida. Un comienzo. Un momento que, por alguna razón, todavía sigue acompañándolas.

Y así nació este proyecto del mapa de cielos que espero continúe creciendo.

Gracias a todas y todos los que se sumaron.

Quizás, al final, este proyecto no hable solamente de cielos, sino de las emociones que nos atraviesan en diferentes momentos de nuestras vidas. Sigamos mirando hacia arriba, sigamos emocionándonos con lo que nos regala la naturaleza.

Cecilia López

Tandil – Junio de 2026

un día cualquiera 

abrir el ojo para ver

en la lisura del gris un cielo 

a punto de arder 

mirar la herida que subyace

que subyuga el color 

innato de la voz

Paola Montivero

Nordelta – Noviembre 2025

Venía manejando volviendo con Luciano que llegaba de rendir el último examen para ingresar al ITBA ( lugar donde él quería ingresar si o si) estaba lloviendo y de pronto empieza a salir el sol y aparece el arcoíris y un segundo arcoíris detrás… doble arcoíris! Dicen que doble arcoíris trae suerte! Le dije sáquele una foto porque trae suerte. A la semana le informan a Luciano que había aprobado el examen e ingresaba al ITBA. Me quedo ese momento como un recuerdo muy muy lindo, un instante único.

Paula Nupieri

Santander, España – Enero 2026

La luz inundó el horizonte.

Alejandra Naughton

Port Lligat, Cadaqués, España, en la Casa Museo de Salvador Dalí – 2025

Me conmovió pensar que ese cielo fue observado desde esa misma ventana por Dalí y Gala . Tanta fue la pasión vivida bajo ese cielo, que al morir ella, él no resistió seguir viviendo allí. Enorme el amor y el dolor por  la ausencia  para abandonar semejante belleza, pensé. 

Bea Forclaz

Buenos Aires – Mayo 2026

Este es el amanecer del 18 de mayo a las 7:43, desde la ventana de mi dormitorio. El sol asomando en la línea del horizonte del Río de la Plata. No me resisto a sacarle una foto y recuerdo algo que, creo, que dijo Isaac Asimov: «ser feliz es no querer estar en otro lugar». Simple. Así me siento.

Sofía Nupieri

Buenos Aires, Argentina – Julio de 2026

Los paseos por la ciudad regalan instantes de cielo que dan un respiro al alma.

Margarita Girardi

Narvik, Noruega – 24 de mayo de 2025

Habíamos terminado de cenar. Mi sobrino salió a la galería de la cabaña y empezó a gritar. Corrimos a ver qué le pasaba y entonces la descubrimos, bailando en el cielo, apareciendo y desapareciendo como un hada.

Eduardo Rubin

Miami – 2019

A punto de dar un gran paso que transformaría mi vida por siempre. Amanecía para mostrarme el puente que debía atreverme a cruzar.

Barbara Galantino

Laguna de los tres, El Chaltén, Patagonia Argentina – Enero 2017

Era la segunda vez que intentaba llegar a la laguna. La primera, dos años antes, no pude por las condiciones climáticas. Esta vez llegamos al campamento Poincenot, a los pies de la laguna y se desencadenó una tormenta que duró toda la noche. Creí que otra vez se iba a frustrar el ascenso. Sin embargo, al despertar el cielo estaba de un azul límpido nunca visto. Tardamos unas horas en recorrer el último kilómetro empinado y cuando llegué sentí que tocaba el cielo. Había llegado a mi lugar en el mundo. Todo era de una belleza difícil de contar y me sentí renovada, invadida de energía, liviana a pesar del cansancio.

Cristina Nupieri

Villa La Angostura, Argentina – Febrero 2025

Un eclipse en febrero en Villa la Angostura, pleno nacimiento de mi segunda nieta.

Fabián Ramos

Lima, Perú – Junio 2026

“Ya no lo vamos a ver, está en el cielo”. Recuerdo ver hacia arriba en su búsqueda, noches estrelladas anhelando; mi padre se fue temprano. Hasta hoy mirar así trae evocaciones no astronómicas, afectivas, históricas… un poco de su mirada, una anécdota, su voz. Un cielo que aprisiona las palabras, que sostiene los recuerdos, el lugar tan lejano donde me indujeron a colocar lo inexplicable de la pérdida. No es cualquier cielo: no el encapotado de Lima la gris, tampoco el despejado derroche de estrellas del campo argentino, que maravilla generando esperanza. Tal vez este de la foto, intervenido y obstaculizado por el follaje, donde combino el esfuerzo de mirar y entrever lo de atrás, sin dejar de apreciar el árbol hermoso adelante, maravilla de la vida que lucha por crecer y por llegar.

Josefina Cornejo Stewart

San Alberto, Uspallata, Argentina – Febrero 2026

Febrero suele ser época de (las pocas) lluvias en Mendoza. Muchas veces, las nubes vienen cargadas de piedra que ponen en riesgo las cosechas. Las nubes de piedra son pomposas como algodones y desde lejos parecen inofensivas. 

Alejandra Jorquera

Santiago de Chile – 2025

Esta foto la tomé el año pasado desde la terraza de mi departamento. Lo hice en blanco y negro porque hay cielos que merecen ser retratados como si estuvieran gritando. Y para mí, esa tarde el cielo gritaba y yo estaba feliz de que lo hiciera.

Darko Miserda

La Serena, Chile – 21 de junio de 2026

Sabiduría del Sol: En la noche más larga se detiene y regresa.

Verónica Wiedrich

Bahía Camarones, Chubut, Patagonia, Argentina – 13 de enero de 2008

Una posta de viaje.

Un Renault 6 colorado llamado Demonio, camino a Ushuaia.

Un camping costero.

Un hombre que se sabe amado.

Una mujer.

Un cielo rojo de nubes embarulladas sobre el chamuyo sereno del mar.

Inadvertida, en algún cielo crece una tormenta que se derramará sobre sus vidas.

Melisa Cabello

San Juan, Argentina – 2021

Regálenme la vida austera de cordillera con señales sutiles de existencia y la belleza efímera del cactus en flor.

2 respuestas a «Un mapa de Cielos»

  1. Bello mapa de cielos que se dejan leer. Gracias, Lau! Vero

    1. Muchas gracias por haber sido parte, Vero 💕

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